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Villa Constitución 23/09/2026

Nacho Arias: “Dejé el corazón en el agua”

El palista repasó su experiencia en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, el apoyo recibido y el nuevo desafío que afrontará en octubre en Italia.



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Ignacio “Nacho” Arias regresó a Villa Constitución con dos medallas de bronce obtenidas en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y una nueva meta por delante. El palista de la selección argentina ya retomó los entrenamientos para el Mundial de Italia, que se disputará del 14 al 18 de octubre.

En Santa Fe compitió en stand up paddle (SUP) y subió al podio en sprint y race técnico, sobre un circuito de tres kilómetros. Pero al repasar esas jornadas eligió mirar más allá del resultado.

Las preseas condensan años de preparación, mañanas frías, viento, viajes familiares y la guía permanente de su entrenador, Diego Soreira. También guardan el recuerdo del aliento que llegó desde la costa de la Laguna Setúbal.

“Hay una familia atrás, gente que te acompaña a cualquier competencia, que te trae el agua cuando salís de la carrera. Yo creo que soy una pequeña parte de estas medallas, hice lo que sabía hacer y la verdad que es una alegría enorme”, contó.

 

Dos jornadas de nervios, esfuerzo y aprendizaje

El martes afrontó el sprint, su especialidad. Avanzó desde la semifinal junto con Santino Basaldella y llegó a la definición con la expectativa de pelear por el primer lugar.

La largada no salió como esperaba. Los nervios aparecieron en un momento decisivo, pero Arias sostuvo la prueba y remó hasta asegurar el tercer puesto.

Soreira siguió la competencia junto a los padres del deportista. Conocía el trabajo acumulado antes de esa jornada y buscó quitarle presión al resultado.

“Esas medallas se ganan en el entrenamiento y él ya las tenía ganadas. Ese día fue a disfrutar y a traerlas”, afirmó el entrenador.

Un día después llegó el race técnico. Arias tomó la punta durante la primera vuelta y compartió el frente con Basaldella y el peruano Itzel Delgado, ambos con experiencia internacional.

“Loco, ¿será que la gano?”, pensó al verse adelante. El ritmo inicial fue alto y el esfuerzo empezó a sentirse en el tramo final, aunque se mantuvo en la pelea hasta la llegada.

Las posiciones se definieron por escaso margen. “Lo di todo y se escapó por nada. Sacamos muchas cosas para aprender y trabajar”, reconoció luego de sumar su segundo bronce.

 

El aliento de la costa y la vida en la villa deportiva

Familiares, amigos, compañeros y alumnos de escuelas de la región acompañaron cada pasada desde la orilla. Los gritos atravesaron la distancia y llegaron hasta la tabla en plena competencia.

“Cuando entraba al agua, escuchar a la gente mientras estaba remando no tiene precio”, recordó Arias. Ese respaldo hizo que una disciplina individual también se viviera como una construcción colectiva.

La experiencia continuó fuera del agua. En la villa deportiva compartió habitación con Basaldella, rival directo durante las pruebas y compañero en los momentos de descanso.

También convivió con tres remeros que consiguieron sus propias medallas. Las comidas, las charlas y las felicitaciones mostraron otra cara de la competencia. “El deporte es amistad, respeto y excelencia”, resumió.

Los Juegos también le permitieron cerrar un círculo personal. En los Odesur de 2019 había estado en la tribuna, observando a Soreira y a otros referentes argentinos. Esta vez fue él quien avanzó sobre la tabla con los colores del país.

Arias considera que esa imagen puede impulsar nuevos recorridos dentro de la disciplina. “Si de aquellos Juegos salió un corredor, después de esto van a salir muchos más. Eso es lo más lindo: ver cómo crece el deporte”, expresó.

 

El Mundial de Italia, el próximo objetivo

El descanso fue breve. El principal objetivo de la temporada será el Mundial de Italia, programado del 14 al 18 de octubre.

En la edición anterior, disputada en Abu Dhabi, Arias terminó en el duodécimo puesto. Ahora buscará clasificarse a la final.

La preparación incluirá ajustes en la salida, la estrategia y el manejo del ritmo. Soreira estará a cargo de ese trabajo mientras el palista vuelve a una rutina conocida.

La preparación ya está en marcha. El trabajo apunta a sostener la disciplina, corregir detalles y llegar a Italia con la experiencia de Santa Fe convertida en aprendizaje.

Arias también continúa ligado a la escuela Be Water, donde entrena y da clases de stand up paddle. Entre esa tarea cotidiana y su propia preparación, el Mundial ya ocupa el centro de la agenda.

Italia será la próxima medida para un recorrido que no se detuvo en el podio de Santa Fe. Arias volvió al agua con un objetivo concreto: mejorar el duodécimo puesto logrado en Abu Dhabi y meterse en la final. “Ahora queda seguir entrenando, sin dejar la disciplina y con muchas ganas de lo que viene”, afirma.