NOTICIAS


NOTICIAS


Villa Constitución 14/09/2026

Cristian Alfaro: 13 años entre mármol, planos y oficio

En el Día del Marmolero, Cristian “Tronqui” Alfaro repasó su trabajo en Lenzi, el valor del oficio y los vínculos creados en el taller.



  • COMPARTIR

En Villa Constitución, el Día del Marmolero encontró a Cristian Alfaro, conocido por muchos como “Tronqui”, en plena actividad dentro de Lenzi. Desde hace trece años forma parte del sector de producción de la firma.

La fecha tuvo para él un valor especial. No solo por la celebración del oficio, sino también por un nuevo aniversario en una empresa que ya ocupa un lugar importante en su vida cotidiana.

“Entramos, nos acomodamos, repartimos planos, cada uno va agarrando de acuerdo a fecha de entrega para cumplir con el cliente”, explicó al describir el comienzo de cada jornada.

Dentro del ámbito local, Alfaro aparece como uno de los trabajadores con mayor recorrido en el espacio productivo. Su tarea combina coordinación, precisión y responsabilidad frente a cada pedido.

 

Compañeros que también son familia

La permanencia en el taller fue construyendo lazos que superan lo laboral. La convivencia diaria convirtió al grupo de trabajo en una referencia afectiva cercana.

“Pasamos mucho más tiempo con la gente que trabaja acá, con tu compañero, que en tu casa. Y es llevadero, está lindo; es un rubro que me gusta”, señaló.

 

El regreso al taller

Su llegada al oficio tuvo una historia previa. De chico frecuentaba el lugar y, años más tarde, luego del cierre de Paraná Metal y de una etapa vinculada a la construcción, volvió a cruzarse con la familia empresaria por una obra particular.

“Jorge me invitó a la casa a comer y a charlar, quería hablar de trabajo, y ahí me propuso de entrar y me mandé”, recordó.

Con el paso del tiempo, el aprendizaje se volvió una parte constante del trabajo. Alfaro describió un sistema de controles entre compañeros para reducir errores en la marcación de piezas.

También destacó la necesidad de adaptarse a materiales nuevos, técnicas distintas y pedidos cada vez más específicos. “Siempre tenemos que estar mejorando alguna otra cosa para que no surjan errores. Uno controla lo que se marcó y otro viene y controla a ese”, detalló.

 

Capacitaciones y prueba directa

Esa exigencia se fortalece con capacitaciones y experiencia práctica. En cursos realizados con proveedores de Rosario incorporó conocimientos sobre mármol, granito y nuevos componentes.

Al mismo tiempo, reconoció que muchas respuestas aparecen en la prueba directa sobre pequeñas muestras. “De acuerdo a lo que te está pidiendo el cliente o arquitecto, arquitecta, vas probando para poder realizar la idea que te trajeron”, indicó.

 

Un saludo y un mensaje para el rubro

En el cierre, Alfaro saludó a su familia, a sus compañeros, a los propietarios de la firma, a clientes y colegas que le enviaron mensajes por la fecha.

También repasó otros oficios y trabajos que lo hicieron conocido en la ciudad, desde el servicio en fiestas y bares hasta el transporte de estudiantes. “Gracias a Dios me conoce muchísima gente, me consideran buena persona, que es lo que uno trata de ser”, expresó.

Para quienes comparten la especialidad, dejó una idea centrada en el respeto por la tarea y en la disposición a resolver cada encargo como un desafío técnico y personal: “Les digo que sigan amando, queriendo y respetando el rubro; que cada idea que surge la tomen como un desafío”.