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Villa Constitución 07/03/2026

Pasión ribereña en un presente histórico

El presidente de la subcomisión de fútbol repasa su historia personal ligada al club de sus amores, la actualidad de un plantel con figuras de jerarquía y el compromiso de liderar la disciplina desde la humildad y el trabajo.



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Pedro Gómez es el reflejo de una identidad forjada entre el barrio Domingo Troilo y la actividad metalúrgica, pero, sobre todo, es un nombre inseparable de la vida de Riberas del Paraná. Tras años de acompañar como padre y colaborador, hoy encabeza la subcomisión de fútbol en una etapa marcada por la llegada de futbolistas con trayectoria internacional, un presente que define como la culminación de un largo proceso de esfuerzo colectivo, “es la frutilla del postre”, resume con entusiasmo ante todo lo que la institución está viviendo. En las próximas líneas, recorre sus recuerdos de infancia, la importancia de su familia en este camino y los desafíos de conducir los destinos futbolísticos de la Academia con la responsabilidad de no fallar a los colores.

¿Dónde naciste?
Yo soy nacido en Rosario, mis viejos oriundos de Alcorta, somos de allá. Vinimos para Villa cuando tenía casi 4 años porque mi viejo laburaba en la Junta de Granos, y al privatizarse en Alcorta lo trasladaron para acá. 

¿En qué barrio creciste?
En los comienzos deambulamos por algunos barrios hasta que nos instalamos. Cuando estuvimos firmes en un lugar, empecé a crear recuerdos grandes, mis amistades, todo eso es en Fonavi (barrio Domingo Troilo). Mis viejos viven ahí, yo hoy no, pero soy de ahí.  

¿Y qué recuerdos tenés del barrio desde aquella época?
Los mejores. Hoy siguen siendo mis amigos. Tenemos el grupo “Los pibes del barrio” en WhatsApp. El verano lo aprovechamos muchísimo, nos juntábamos una o dos veces por semana. Mis amigos de hoy son los de siempre, como los melli Medina, chicos que son de Atlético, pero que siempre convivimos con el tema del fútbol. Una amistad realmente hermosa y de muchísimos años.

¿Dónde estudiaste?
La primaria la hice en la escuela Estanislao López, en la secundaria pasé por varias, Tomás Guido, Técnica y a lo último EEMPA. 

¿Cuáles fueron tus primeros trabajos?
Yo soy metalúrgico desde siempre. Mi viejo laburaba en un taller de San Nicolás, y entré a trabajar ahí, antes de cumplir 18 años. Estuve un tiempo, después fui pasando a otros talleres hasta el 2008 que entré en Acindar que es donde trabajo hoy. 

¿Cómo está compuesta tu familia?
Tengo a mi hijo Santiago, que cumple 25 años en mayo, Benicio que cumple 19 y Martina que es la más chiquitita, cumple 10 la semana que viene. Mi señora Celeste. Es una familia que es mi orgullo. Gracias a Dios, lo más importante que tengo de la familia es que puedo decir que mis hijos pueden andar por Villa tranquilos, son buenos pibes.

Hablamos ahora de Riberas… ¿Hace cuánto que llevás esta pasión?
De chiquito empecé a jugar acá, hasta mis 14 años. Después jugué en San Lorenzo y dejé porque no era mucho lo mío. Y después volví al club, cuando mi hijo más grande empezó fútbol, cuando él tenía 5 años. Y ahí ya me metí acá, primero como padre, después como padre colaborador, y no me fui más. No me fui mal literal. No falto a un partido, voy a todos lados porque me gusta, porque lo disfruto, porque es el lugar en el que realmente me siento bien, que me siento cómodo.

¿Qué significa Riberas en tu vida?
Muchísimo. Benicio va a cumplir 19 años y literal que se crio acá. Mis hijos lo viven de la misma manera que yo, mi señora también me acompaña. Es lo más lindo, poder inculcarles este amor a mis hijos y compartirlo con la familia. 

¿Qué se siente estar al frente de la subcomisión en este presente del fútbol de Riberas?
Lo de hoy es totalmente distinto. Hay figuras que no podés creer. Leo Vangioni, Mauricio Sperduti, Facu Navaja, Leonel Arias, más todos los chicos que hoy tenemos en el plantel. Se formaron planteles tremendos a lo largo del tiempo y esta es la frutilla del postre. 

¿Cómo definirías a Pedro Gómez?
Me considero una persona trabajadora. En lo que me meto, en lo que me propongo, trato de estar siempre, no fallar. Acá en el club todo el mundo me conoce, en la fábrica también, tengo amistades de muchísimos años. Me defino así, trabajador y humilde.